PUNTA ARENAS - 2011

PUNTA ARENAS - 2011

sábado, 13 de septiembre de 2008


CARTAGENA, LA DE CHILE.

Cartagenas hay varias en el mundo.



Pero la nuestra, la que queda en el litoral frente a Santiago, es única.


Tras la Independencia, en la segunda década del siglo XIX, la cultura europeizante de la clase ilustrada se potencia con la integración en la sociedad chilena de ingleses, franceses, alemanes, imprimiendo el sello europeo en la característica arquitectura que identifica a los balnearios chilenos. En 1850 Cartagena se perfila como el balneario de Santiago, y la gente comenzó a comprar casas de veraneo. El tren llegaba hasta Leyda, y desde ahí se venían en carreta con bueyes. (Wikipedia)


De su antiguo esplendor no queda nada. Si se quiere disfrutar sin tener que soportar a los miles de veraneantes - tribus urbanas - que llegan de Santiago todos los años, hay que visitarla en invierno. Esos que van allí son mis padres.



Su magnífico mar, eso sí, no se lo quita nadie. Un domingo en Cartagena es ideal para disfrutar de su riquísima gastronomía de pescados y mariscos. ¡No se píerda el chupe de jaiba!



Sus antiguos paseos aún se mantienen. El municipio intenta conservarlo, afortunadamente. Por aquí vivió, y por los cerros está su tumba, el gran Vicente Huidobro. Muchos artistas, como el inolvidable pintor y escritor Adolfo Couve, buscaron en la lluviosa Cartagena de invierno su refugio para crear.




Este hotel alojó temporadas de veraneo de las más rancia burguesía.



Ese mar que tranquilo la baña suele dar sorpresas, como diciendo "¡No me molesten en invierno, que bastante tengo con que me ensucien en verano!"
Fotos 1988.


Cuernos del Paine # 21:

Foto 1987.

El pajarito de hoy:


Un pato lile, o cormorán de patas coloradas (Phalacrocorax gaimardi) surcando las quietas aguas invernales del Canal Beagle, frente a Puerto Williams.
Foto 1988.

3 comentarios:

MNB dijo...

Por fin un lugar de Chile que conozco: Cartagena, el balnearo de la juventud de nuestros padres y abuelos. Cuando llegó el tren hasta allá se "chacreó"...
En invierno es una delicia ir a almorzar al Biarritz frente a esa maravillosa playa. En verano es "apestoso", pero igual nos pegamos la arrancadita desde Santo Domingo a comer mariscos.

Lindas las fotos.
Ojalá que el proyecto para que vuelva a ser la de antes, resulte.

Cariños.

Pamela dijo...

Yo, al contrario de María de las Nieves, llegué tarde a conocer Cartagena. Me conquistó enseguida, hay mucha memoria de Chile en ese balneario. El verano en la playa no me gusta, así que de cualquier manera me quedo con un domingo invernal para caminar esa hermosa playa y maldecir el día en que Adolfo Couve decidió dejarnos.

Mari Carmen dijo...

Todas las fotos son hermosas, pero esa del mar, en tonos rojizos, y la del cormorán, son magníficas. Verlas produce paz.

Un abrazo :)

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