LA HUELGA.
En noviembre del año pasado se convocó a una huelga de empleados fiscales.
Marcharon por las calles principales de mi ciudad.
Muchos gritos, pitos, consignas.
Mucha alegría y entusiasmo.
Ni un solo acto vandálico, ni una pared rayada, ni un vidrio quebrado por una piedra.
Consiguieron un reajuste salarial digno.


1 comentario:
Hola, Matvi:
Eso demuestra la "cultura cívica" de los chilenos.
Lindos los patitos. Tienen pinta de pingüinos.
Cariños.
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